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Dominga Bejarano Moreno, una voz autorizada en Tagachi, Chocó

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Bogotá D.C.
21 Marzo 2015

 vocera de la Asociación de Mujeres Afrocolombianas

  • La vocera de la Asociación de Mujeres Afrocolombianas nos cuenta su lucha por la gente de su raza.

Dominga Bejarano Moreno tiene 80 años y su fuerza está intacta. Su voz, fuerte y llena de liderazgo, es uno de los sellos con los que la identifican los integrantes de su comunidad.

Nacida en Arquía, Antioquia, en 1934, Doña Dominga se trasladó desde muy corta edad a Tagachí, Chocó, en donde comenzó su actividad como agricultora y ama de casa. Su primer paso como líder de las comunidades negras se presentó cuando un grupo de holandeses llegaron al departamento del Chocó, algo que con el tiempo derivó en la creación de la Federación de Productores Agropecuarios FEPRIA.

“Fue una etapa muy bonita que me sirvió para entrar al mundo de los movimientos sociales, así comencé a saber las necesidades de la gente”, cuenta Dominga, quien desde entonces ha expresado siempre su preocupación por los derechos de su gente.

Este suceso, la llegada de los holandeses, dio inicio a las primeras agremiaciones en las cuales eran incluidas la población rural del departamento, un detalle que ganó más fuerza y que le permitió a las comunidades que fueran los artífices de su propio desarrollo.

“Estos procesos dieron a conocer y fortalecieron algunos líderes como Rudecindo Castro, Saturnino y Zulia Mena, con quienes se crearon diversas asociaciones que terminaron siendo pilares sobre los cuales se ha edificado la lucha mancomunada de las comunidades negras por su propio desarrollo”, recuerda Dominga.

Su pedido al Ministerio del Interior

Dominga, quien asegura que el logro más importante del pueblo afrocolombiano es la Ley 70 de 1993, sostiene que es muy importante que mediante el Ministerio se consiga respetar los espacios obtenidos en las curules.

“Espero que nuestros representantes sean respetados y puedan seguir dando lucha en esta difícil tarea que es buscar que respeten nuestros derechos”, sostiene Bejarano.

El cáncer que mató a su amor

Y en esa lucha constante por su comunidad, Dominga Bejarano no olvida su papel de madre y esposa. Ahí gana más fuerza y le da color a esta historia.

“Nací un 13 de junio de 1934, un domingo y por eso me pusieron Dominga. Tuve 12 hijos, pero murieron cuatro, terminé criando a ocho”, una respuesta que sirve como radiografía a lo que ha sido ese otro papel clave en su vida, el de madre. Algo que la apasiona y ha logrado fortalecerla tanto como ser líder de las comunidades negras.

Eso sí, Dominga no oculta su tristeza cuando se le indaga por su esposo: “Murió hace ya nueve años debido a un cáncer, se llamaba Emiliano y para mí siempre fue un apoyo grande en cada una de las luchas que he tenido por nuestros derechos en las diferentes comunidades”.

Dominga Bejarano, quien además presidió la Asociación de Usuarios campesinos de Chocó, mantiene su carácter y sus ideales. A ella no le importa su edad, sigue estando bien, firme y con mucha fuerza para luchar por los derechos de su comunidad, de su gente. Sin lugar a dudas, una voz autorizada en Tagachi, Chocó.

Por: Leonardo Duque Soto