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EL TIEMPO / 29 de Octubre de 2018 / ¿Sí es posible el mundo sin mermelada?

  • La mininterior Nancy Patricia Gutiérrez habla sobre las reformas y del apoyo político a las mismas.

Oigo con frecuencia este comentario: que el Gobierno estaba más preparado para ganar las elecciones que para gobernar. ¿Cree que es una afirmación justa o injusta?
Gobernar no es confrontar. El presidente Duque ha impuesto un estilo de gobierno diferente. Es un hombre joven, tecnócrata, moderno, que no le ha jugado a la polarización, que lleva un control permanente de todos los temas. Tenemos metas a corto, mediano y largo plazo. Está todas las semanas en el territorio donde hay conflictos, dificultades, necesidades, pues es la forma de que la gente sienta la presencia del Estado.

¿Y cuáles son los logros a corto plazo?
Empecemos por el acuerdo logrado con los rectores de las universidades públicas que aumenta el presupuesto para educación superior en 1,2 billones de pesos adicionales; el Plan Guajira Azul, que con una inversión de 420.000 millones dará solución al problema de agua potable en la Guajira; el liderazgo en el paquete de proyectos anticorrupción que hacen trámite en el Congreso, el decreto que ordena el decomiso de sustancias alucinógenas, la exitosa colocación de bonos del Estado en el mercado internacional, la asignación de 105.000 millones de regalías para inversión en las regiones y la consolidación del liderazgo internacional del presidente en la crisis de Venezuela, entre otros.

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¿Qué se siente que, cuando el Congreso no funciona al ritmo ideal, le echen la culpa a la ministra del Interior, que es usted? 

En el Congreso no hay ritmo ideal. Estamos ante un nuevo escenario. El estatuto de la oposición obligó a que los partidos se declararan de gobierno, independientes o de oposición. Esto cambió la dinámica en el Congreso, sumado a que ningún partido tiene mayorías suficientes. Todos los proyectos deben ser muy discutidos antes y durante las sesiones y requieren consensos.


Hagamos un inventario de los partidos con que cuenta el gobierno: ¿cuenta con el Centro Democrático?

Obvio, es la esencia del Gobierno.


¿Y con el Partido Conservador?
Sí, también.
¿Con el Partido Liberal?
En su gran mayoría.

¿Cuenta con Cambio Radical?
En algunos temas puntuales. 

¿Y con ‘la U’?
En su gran mayoría.



¿Ha funcionado el estatuto de la oposición?

En los partidos de oposición está claro. Pero la norma no definió qué es ser un partido independiente y, entonces, cada cual lo ha adaptado a sus circunstancias. Por eso, para el Gobierno ha sido muy difícil consolidar mayorías. Ya no es la época de aprobar a pupitrazo, ni de ‘ferrocarriliarlos’; es un debate permanente para lograr consensos. 

Se han generado aprobaciones en las cuales participan hasta los sectores de oposición y los independientes, y han llegado a marginarse los sectores de Gobierno. Es una nueva realidad de la política, un escenario diferente en razón del estatuto de la oposición y una realidad que fue el acuerdo con las Farc.



¿No dar ‘mermelada’ y no mantenerles las cuotas a los parlamentarios le ha entorpecido el manejo del Congreso al Gobierno? 

El presidente Duque es un hombre de consensos. Cree en el debate, en la discusión y en que la gente vote por convicción, y que busca por fuera de los temas burocráticos sacar adelante sus reformas. Incluso ha ratificado gente que viene del gobierno anterior porque tienen muy buena evaluación técnica de su desempeño.
 

"El Presidente no quiere mantenerle feudos a nadie. Sin importar el origen político de un funcionario, si es bueno, lo mantiene"

El Presidente no quiere mantenerle feudos a nadie. Sin importar el origen político de un funcionario, si es bueno, lo mantiene. Esto ha cambiado la dinámica y ha permitido nombrar gente de todos los sectores políticos. 



¿Pero el Gobierno sí está teniendo manejo del Congreso? ¿Y qué quiere decir ‘tener manejo del Congreso’?

El Gobierno tiene un estilo propio de relación con el Congreso: se presenta un proyecto y genera una discusión abierta, sin ninguna clase de presión, y se llega a unas conclusiones; se respeta la autonomía del Congreso, y hay temas del Gobierno que pasan y otros que no. 



¿Qué temas del Gobierno están pasando y cuáles no?

Por ejemplo, en la reforma política se planteó eliminar el voto preferente porque consideramos que esa figura le ha hecho mucho daño a la transparencia de la democracia. Cada candidato, sin importar el partido al que pertenezca, termina haciendo su propia campaña, y la política se vuelve individual y no obedece a un programa o a una ideología partidista. 



Razón por la cual el candidato consigue los recursos que sean necesarios para defender su curul, muchas veces incurriendo en recibir dineros ‘non sanctos’, y además se violan los topes de campaña.



¿Pero el jueves no se hundió ese artículo de la reforma política?

No, no se hundió. Es quizás el punto más importante que contiene la reforma política, pero tiene muchas dificultades porque genera amplia discusión dentro de cada partido. Finalmente, todos se prueban la figura en sí mismos, y genera miedo a perder el espacio.



¿Por qué específicamente sobre este artículo que prohibiría las listas abiertas?

Algunos partidos tienen divisiones internas. El sistema funciona como una sombrilla, es decir, están protegidos momentáneamente, pero no en todos hay una línea ideológica que realmente los unifique.



¿Para usted, lo más prioritario de la reforma política es que se imponga la obligatoriedad de las listas cerradas porque cree que eso ayudará a depurar la política?

El Presidente les preguntó desde el primer día al Centro Democrático, al Partido Conservador, al Partido Liberal, al Partido de ‘la U’ y a Cambio Radical si consideraban que ese podía ser un punto de reforma política, y todos dijeron que sí. Entonces se recogió como una iniciativa de consenso, y se incluyó en el proyecto de reforma política porque creemos que si se logra eliminar el voto preferente, combinado con la democratización interna de los partidos y la financiación estatal, se estará cumpliendo con un proceso que va a cambiar la política en el país. 



¿Cuál sería su artículo favorito de la reforma judicial?

Creo necesario el tribunal de aforados y las medidas para descongestionar los juzgados.



¿Pero el tribunal no se hundió ya?

No. Está agonizante, con mal pronóstico.



Pero ministra, ¿otro tribunal? Si ya tenemos dos instancias de la Corte Suprema de Justicia y tenemos la JEP. 

Es necesaria la independencia en el esquema de los aforados. Pero más allá de eso, a mí me gusta mucho la propuesta de descongestión judicial y la revisión de algunas normas procedimentales; que se pueda generar transitoriamente jurisdicción. Porque lo que más debe importar es que el servicio de justicia le llegue pronta y cumplidamente al ciudadano de a pie. 



De las reformas, ¿qué se va salvando?

En la reforma política ha pasado la posibilidad de que haya mayor participación de las mujeres en la democracia, pero la esencia de la reforma es indiscutiblemente eliminar el voto preferente. Y otra de las grandes discusiones que se han presentado se refieren al papel de la organización electoral, sobre todo del Consejo Nacional Electoral: si se debe quedar como está actualmente o se debe crear un solo organismo que cumpla funciones jurisdiccionales.



La doctora Claudia López lleva días gritando por los medios que se va a hundir la consulta anticorrupción; que el Congreso le puso conejo con el mensaje de urgencia que obligaría al Congreso a poner por delante otras reformas. ¿Sí se va a hundir? 

El tema anticorrupción es de la esencia del presidente Duque. Fue bandera en su campaña presidencial. Lo lideró como senador; entonces presentó varias reformas. Algunas que se hundieron están en el paquete que se tramita actualmente.

El tema anticorrupción es de la esencia del presidente Duque. Fue bandera en su campaña presidencial. Lo lideró como senador; entonces presentó varias reformas

El 8 de agosto radicamos seis proyectos anticorrupción, y, aunque la consulta perdió, él llamó a los promotores y a todos los partidos políticos y se generó una mesa técnica encargada de redactar nuevos proyectos para llevar al Congreso. 



Pero hay dos artículos prácticamente hundidos: el que les rebaja el sueldo a los congresistas y el que limita su período en el Congreso. ¿Se siente capaz de sacarlos adelante? 

Eso no depende del Gobierno. El de los salarios es una reforma constitucional a la que no le cabe mensaje de urgencia. El de límite a máximo tres periodos para elegirse va en la reforma política que cursa en el Senado.



¿Se va a hundir la sala especial para militares y policías de la JEP?

Esperamos que no se hunda. Hoy lunes es el plazo para que la Comisión Primera del Senado lo pueda aprobar. Es un tema de justicia y equidad.



¿A usted le gusta la iniciativa de Asocapitales de que se unifiquen las campañas? ¿El Gobierno lo va apoyar?

El Gobierno, para pronunciarse sobre un proyecto que no es de su autoría, hace un análisis constitucional y legal del texto y uno político que luego se pone a consideración del Consejo de Ministros. Esta propuesta no ha tenido ese trámite. En su momento nos pronunciaremos.



¿Qué piensa el Gobierno sobre la situación del doctor Carrasquilla como ministro de Hacienda?

Se podía haber discutido la procedencia de la moción en Cámara, porque ya había sido negada en Senado. Cuando le informé eso al ministro de Hacienda me contestó: ‘Quiero ir a la Cámara, dar las explicaciones, y espero que los representantes queden satisfechos y no haya motivos para que me apliquen la moción de censura’. 



El martes van a votar esa moción de censura. ¿Cree que corra algún peligro la estabilidad de Carrasquilla?

Yo creo que el ministro dio favorablemente las explicaciones del caso. Lo que viene es una consideración política, pero no creo que proceda la moción de censura porque ha sido frentero, ha demostrado que no incurrió en ninguna clase de falta a la ética ni a la ley. En el debate, tanto en el Senado como en la Cámara quedó demostrado que fue un ataque personal contra Alberto Carrasquilla y que no corresponde a sus funciones como ministro de Hacienda del gobierno del presidente Duque.



¿Cree que el hecho de que el ministro Carrasquilla haya sido sujeto de esos debates vaya a comprometer su liderazgo para presentar la reforma tributaria esta semana?

No creo. El país conoce –y el Congreso también– la capacidad técnica del ministro Carrasquilla, de su conocimiento de las finanzas públicas, y no duda de que es oportuno tenerlo al frente del ministerio de Hacienda en este momento. 



El ministro logró sacar adelante el presupuesto general de la Nación, que había sido presentado por el gobierno anterior, reacomodándolo en lo necesario. Pero adicionalmente a eso, logró refinanciar la deuda pública; colocó unos bonos que fueron muy apetecidos, lo cuál significa que internacionalmente hay una confianza en el ministro de Hacienda de Colombia.



MARÍA ISABEL RUEDA

Especial para EL TIEMPO