El Ministerio del Interior condena el asesinato y reafirma que la labor periodística es un pilar de las sociedades democráticas: no puede ni debe representar una amenaza a la vida.
Bogotá, D.C., 05 de junio de 2026 (@MinInterior)-. El Ministerio del Interior, a través de su Viceministerio para el Diálogo Social y los Derechos Humanos y su Dirección de Derechos Humanos, condena de manera categórica el asesinato del periodista Cristian Herrera, reconocido por su labor rigurosa en Norte de Santander cubriendo temas judiciales, y quien fue parte esencial del proceso en curso, de construcción Política de Promoción a la Libertad de Expresión y Respeto a la Libertad de Prensa, que viene siendo liderado por la Dirección de Derechos Humanos de este Ministerio. Sus aportes permitieron incorporar la situación de riesgo que viven las y los periodistas de la región y fortalecer el enfoque territorial y de derechos humanos de la Política.
Expresamos nuestra solidaridad con su familia y colegas y reiteramos nuestro compromiso de continuar sumando esfuerzos por la prevención, protección y garantías de seguridad, con la convicción de que la labor periodística es un pilar de las sociedades democráticas y que bajo ninguna circunstancia puede representar una amenaza a la vida.
El Ministerio del Interior reconoce que los ataques a periodistas constituyen una afectación directa a la libertad de prensa y el derecho de la ciudadanía a la información. Cada periodista silenciado es un ataque al Estado social de derecho. Instamos de manera urgente a la Fiscalía General de la Nación, las Fuerzas Militares, la Policía Nacional, los organismos de inteligencia del Estado y demás autoridades competentes del orden territorial a que adelanten con celeridad y rigor las investigaciones necesarias para esclarecer los hechos y llevar ante la justicia a los responsables de este crimen.
Esta cartera del Gobierno nacional rechaza con toda la firmeza que exige la situación cualquier forma de violencia contra quienes ejercen el periodismo. Instamos a todos los grupos al margen de la ley a respetar la vida, la seguridad y la integridad de las personas que ejercen la labor periodística, y a cesar de manera inmediata cualquier forma de injerencia, amenaza o agresión contra la prensa.
Los y las periodistas no son combatientes: son los ojos y la voz de una sociedad que tiene derecho a saber lo que ocurre en los territorios más golpeados por la violencia. Silenciarlos es silenciar a Colombia.
Ministerio del Interior


